Tres poemas ingleses para practicar el idioma

Para tu práctica del día de hoy hemos hecho una excelente selección de poemas ingleses, con los que disfrutaras de tu práctica, esperamos que la disfrutes y le saques el mejor de los provechos.

Poemas ingleses, ideal para practicar el idioma

1-. Poemas ingleses de Ben Jhonson

Drink to me only with thine eyes
And I will pledge with mine.
Or leave a kiss but in the cup
And I’ll not look for wine.
The thirst that from the soul doth rise
Doth ask a drink divine;
But might I of Jove’s nectar sup,
I would not change for thine.
I sent thee late a rosy wreath,
Not so much hon’ring thee
As giving it a hope that there
It could not withered be;
But thou thereon did’st only breathe,
And sent’st it back to me,
Since when it grows and smells, I swear
Not of itself, but thee.
Bebe por mí sólo con tus ojos,
y yo brindaré con los míos;
o deja un beso en la copa
y no pediré vino.
Sed que del alma es toda la alegría
exige que el licor sea divino,
y ni el néctar más puro de los dioses
hoy lo cambiaría, Celia, por tu vino.
Tarde envié la rosada guirnalda,
No sólo para honranrte
sino para darle la esperanza
De que nunca se habrá de marchitar.
Más sobre ella apenas respiraste
Y la enviaste de nuevo hacia mí;
Desde entonces crece y huele, lo juro,
no a sí misma sino a tí

2-. poemas ingleses de Edward Young:

Sooner or later, in some future date,
(A dreadful secret in the book of Fate)
This hour, for aught all human wisdom knows,
Or when ten thousand harvests more have rose;
When scenes are chang’d on this revolving Earth,
Old empires fall, and give new empires birth;
While other Bourbons rule in other lands,
And, (if man’s sin forbids not) other Annes;
While the still busy world is treading o’er
The paths they trod five thousand years before,
Thoughtless as those who now life’s mazes run,
Of earth dissolv’d, or an extinguish’d sun;
(Ye sublunary worlds, awake, awake!
Ye rulers of the nation, hear and shake)
Thick clouds of darkness shall arise on day;
In sudden night all Earth’s dominions lay;
Impetuous winds the scatter’d forests rend;
Eternal mountains, like their cedars, bend;
The valleys yawn, the troubled ocean roar
And break the bondage of his wonted shore;
A sanguine stain the silver moon o’erspread;
Darkness the circle of the sun invade;
From inmost Heaven incessant thunders roll
And the strong echo bound from pole to pole.
Tarde o temprano, en alguna fecha futura,
(Un secreto terrible en el Libro del Destino)
Esta hora será sólo en el arcón de la sabiduría,
Cuando diez mil cosechas se hayan elevado;
Cuando las escenas cambien en esta Tierra que gira,
Los viejos imperios caerán, dando a luz a otros;
Mientras otros Borbones reinan en otras tierras
Y (si el pecado del hombre no lo prohíbe) otras Anas;
Mientras todavía el cansado mundo transita
Los mismos senderos que otros han caminado,
Irreflexivos, como los que ahora corren por sus laberintos
De polvo disuelto, o de un sol extinguido;
(¡Vosotros, mundos sublunares, despertad, despertad!
¡Vosotros, reyes de las naciones, escuchad y temblad!)
Espesas nubes de oscuridad surgirán un día;
Una noche repentina dominará el reposo del planeta,
Vientos impetuosos desgarrarán los bosques;
Las montañas eternas, como sus cedros, cederán,
El valle escuchará los rugidos del océano
Rompiendo las cadenas de sus costas;
Una mancha de sangre crecerá en la luna de plata,
Las sombras invadirán el círculo del sol;
De la intimidad del cielo rodarán los truenos incesantes,
Y su eco profundo atronará en los polos.

3-. Poemas ingleses de Dinah Craik:

Deep in the valley, afar from every beholder,
In the May morning my true love came to me:
Silent we sate, her head upon my shoulder;
Fondly we dreamed of the days about to be:
Fondly we dreamed of the days so soon to be.
Deep in the valley, the rain falls colder and colder:
Safely she sleeps beneath the churchyard tree:
Yet still I feel her head upon my shoulder,
Yet still I dream of the days that could not be:
Yet still I weep o’er the days that will not be.
En lo profundo del valle, lejos de toda mirada,
En un amanecer de mayo, mi verdadero amor vino hacia mi:
En silencio nos sentamos, su cabeza sobre mi hombro;
Tiernamente soñamos con los días que serán,
Soñamos con los días que pronto serán.
En lo profundo del valle, la lluvia cayó temblando,
A salvo duerme ella bajo el árbol del camposanto:
Todavía siento su cabeza sobre mi hombro,
Todavía sueño con los días que nunca serán,
Todavía lloro por los días que nunca serán.

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